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sábado, 3 de marzo de 2018

"El color de la luz" de Marta Quintín

 «La tarde de otoño estaba fresca. La humedad de la lluvia aún pendía del aire. Las hojas caídas se arremolinaban en las aceras del bulevar de su vieja ciudad. Martín y Blanca Luz empezaron a caminar, el uno al lado del otro, como aquella otra tarde en que volvieron juntos a casa por primera vez, no demasiado deprisa, disfrutando del paseo y de la atmósfera que se esponjaba a su alrededor.»

Blanca Luz Miranda es una empresaria de éxito. Su objetivo: amasar una gran fortuna para comprar arte. La adquisición, en una subasta de Nueva York, de uno de los cuadros más inquietantes del pintor Martín Pendragón cumplirá el sueño de esta anciana de ojos enigmáticos. En esa misma sala una periodista observa la escena con interés, está convencida de que tras ese pago millonario se esconde un secreto y hará todo lo posible por descubrirlo. Lo que no sabe es que será Blanca Luz quien decida cómo se escribe su historia.

Una novela llena de matices, veladuras, fricciones, secretos, que nos descubre que toda obra de arte esconde una historia que puede redimirnos.



Una historia escrita a pinceladas, mostrando las distintas capas que conforman el cuadro de la vida. Es la historia de Blanca Luz y Martín, la historia del arte en la primera mitad del siglo XX y el descubrimiento de lo que es la vida por parte de una joven periodista con sueños de escritora. Y es que al fin y al cabo este libro nos enseña eso: arte y vida, mezclándose entre sí, demostrando que no hay vida sin arte, pero tampoco hay arte sin vida.

Porque este libro es una historia de amor, pero no sólo eso. Es la historia de un cuadro, que va más allá de ese cuadro.

No soy de novelas románticas; esa fase la pasé hace años y ahora me cuesta cogerlas el punto. Tampoco soy de libros que se "entretengan" mucho en descripciones y metáforas (aunque esta semana no he cumplido con esta norma en ninguna de mis lecturas). Por eso me ha sorprendido la forma en que me ha atrapado la historia de Blanca y Martín, y las ganas con las que me he quedado de ver el cuadro central de la historia.

12 comentarios:

  1. Es un libro que está siendo un descubrimiento. Por la forma de escribir y por la historia, aún estoy sumergida en ella y me tiene intrigada por lo que puede ocurrir.
    Besos

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  2. Hola. No conocía esta novela, pero la portada me parece estupenda. También me gusta lo que de ella nos cuentas. Tal vez me anime a leerla. Un saludo.

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  3. Creo que, justamente, en esa mezcla de colores y matices, donde no todo es siempre blanco o negro, radica la magia de esta novela. Una historia repleta de arte en torno a la vida misma.

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  4. Qué bonito esto que dices: «No hay arte sin vida.» En este sentido, la madurez que demuestra la autora me ha impresionado. ¡El cuadro ha sobrepasado con creces todas mis expectativas! Fantástico. Un abrazo, Loreto.

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  5. A mi también me ha sorprendido y para bien, besotes

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  6. Pues a mi esta reseña me ha encantado.

    Un beso.

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  7. Maravillosa reseña, concretando lo importante. 😘

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  8. Es cierto que toda obra de arte encierra una historia. A partir de ahora miraré los museos de otra manera :) Un beso.

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  9. Un reseña que resume perfectamente la esencia de la novela. Me ha encantado. Un beso

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  10. No estamos ante una novela romántica, ni ante una novela histórica, es una novela en la que el protagonista principal es un cuadro, y la historia que éste encierra, y la autora ha sabido llevar al lector a conocer qué pasó con ese cuadro y con las personas que con él se relacionan, el creador y la musa, y todo lo que les ha rodeado a lo largo de su vida, y todo muy bien escrito, con un lenguaje cuidado que personalmente me ha cautivado. Una novela que merece la pena leer y de la que tú has resumido su esencia.
    Besos.

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  11. Te voy a dar la razón en el lenguaje que usa la autora y las metaforas, descripciones que si no te gustan pueden ralentizarte la lectura y sobre todo exigen un esfuerzo en el acto de leer, pero en cuanto al genero, esta novela no es romántica, nada más lejos de la definición de lo que tiene que ser una novela rosa. Y eso que yo no soy muy dada a la romántica pero de vez en cuando una de regencia y bien escrita hace mis delicias. Estamos ante una historia de AMOR en mayúsculas quizás por ello a pesar de que el lenguaje no es el que más disfrutas la novela si te ha llegado

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